“Los flipados” (El Eje): Carlos, Damián, Jesús, Juampi, Chema, Cristian. y Alex
“Los viejunos” (Aliados): Suso, Paco, Echeve, Felix, Cosgui, Ovelio y Brieg.
A las 11.30 del pasado sábado daría comienzo la mayor campaña militar que se recuerda por los montes vallisoletanos. Se configuraron pronto dos bandos; por un lado el ya denominado bando de “Los Flipados” con Carlos y Damián a la cabeza, y por el otro el bando de “los viejunos” plagado de…pues eso, “viejunos”, con la colaboración de un experto en caza como es Suso Castaño, que demostró sus habilidades, aunque en lugar de disparar a Moruchas se dedicó a hacerlo con “flipados”. Y de dos extranjeros, Brieg y Ovelio (aunque nació en España), que eso siempre da caché a los equipos….La guerra civil de Peñafiel iba a dar comienzo.
A la hora de hacer los equipos se produjo un desequilibrio importante, se podría decir que si nos remontásemos a la 1ª Guerra Mundial, los flipados serían Alemania, y “los viejunos” los aliados. El ejército de “Los flipados” era menos numeroso, pero, en teoría, mejor preparado militarmente, aunque en la práctica esto último no quedaría demostrado. Por otro lado “los viejunos” tenían un ejercito superior (aunque solo fuera de un soldado más), pero, todo hay que decirlo, contaban con la ventaja de llevar el traje que mejor se adaptaba al paisaje del monte pucelano, el “caqui”, ideal para un paisaje seco y triste. Si la “guerra” hubiese tenido lugar en Asturias estoy seguro que los del traje verde, es d
La primera batalla fue relámpago (Blitzkrieg en alemán), tanto que no nos dejaron terminarla, curiosamente en dicha batalla pese a todos los disparos que hubo no hubo ni un solo muerto (ya que jugábamos sin eliminados) pero si los primeros heridos. También tuvieron lugar las primeras anécdotas, como el ver a Carlos instruyendo a su ejército diseñando el ataque con un palo en la tierra. O como Paco fue acribillado por Cristian y Juampi cuando se disponía a atacar velozmente por el flanco que defendíamos, fue obligado a retroceder tras recibir bolazos a menos de 4 metros, menos mal que era Super-Paco, cualquier otro no lo hubiese contado.
La segunda y la tercera contienda consistían en lo mismo, una emboscada, primero la realizaría el equipo de “Los flipados” y luego el de “Los viejunos”. Damián diseño un táctica de emboscada en línea (“No pasarán”) para evitar que el bando rival cruzara el bosque con todos sus efectivos sanos y salvos. Pero la estrategia fracasó desde que tomaron los caquis fuerza por su flanco derecho y penetraron fugazmente. Esto fue aprovechado por Miguel de Castro, cogiendo a Carlos, que estaba recogiendo sus bolas, y lo tomándolo como rehén durante unos segundos, lo justo para poder avanzar hasta el pino que era el objetivo final del juego, dándole así la victoria a su bando. La tercera batalla también fue para los “Viejunos”, sería clave, porque a partir de ella comenzarían las hostilidades entre ambos equipos.
Otra batalla interesante fue en la que un soldado de cada equipo hacía de bandera y se le tenía que proteger porque en el caso de ser disparado los soldados de su equipo tendrían que retroceder…a mí me toco quedarme defendiendo a Álex (que estaba escondido en unos matorrales) así que no participe demasiado, nada más tuve que actuar cuando el rápido Miguel de Castro consiguió adentrarse en nuestros dominios, afortunadamente acerté a dispararle a tiempo. Lo que si pude escuchar fue una de las anécdotas de toda la jornada, cuando Damián aprovecho un tropezón de Suso para dispararle, con lo que el salamantino contestó gritando “Damían, tu ni eres GEO ni munipa ni nada…”
Pero sin duda la batalla que más dio de hablar fue la definitiva, en la cual había que defender una bandera…., digo toalla, en lo alto de una colina, mientras que el equipo contrario escalaba para “tomarla”. Un acto de descuido, totalmente lícito, dio pie a que Miguel de Castro (MVP) se hiciera con nuestra bandera a los…..5 minutos de dar comienzo la batalla. Luego cambiamos los papeles y fue el equipo de “Los flipados” el que tuvo que ascender la colina, pero por más que lo intentamos no pudimos hacer nada, pese a que derramamos hasta nuestra última gota de sangre…digo pintura. Una vez acabada la batalla, Brieg se dedicó a jugar a la ruleta rusa con su arma, disparando en primera instancia a Paco (de su mismo equipo) en la espalda, solo salía aire, pero ay, cuando le dio por dispararse en el pie….la última bala que le quedaba en la pistola no pudo esperar peor momento para salir…
Tras esto dejamos las pistolas en el suelo, nos quitamos el mono y las máscaras, y nos volvimos a convertir en ciudadanos ¿normales???? dejando atrás nuestra experiencia en la guerra. ¿Y si volviera la mili?
paisaje seco y triste??acto lícito??Esto es objetividad, esto os enseñan en periodismo??jejej
ResponderEliminarNada que fue un dia genial,lástima que me perdiera las anecdotas de la colina castellana!!
Un abrazo a todos!
chapas!
Esto si que es un reportaje de guerra y no lo que hay por ahi en la red.
ResponderEliminarVaya flipaos el Damián y el Suso jaja
ResponderEliminarUna vez más se ha demostrado la sabiduría, el saber hacer y la madurez de los viejunos. Los flipaos mucho de boquilla pero a la hora de la verdad dan un poco de pena je,je...
ResponderEliminarValentín
pero qué pasa... ¿váis de rambos o qué? Parece una foto de los que van al Vietnam....
ResponderEliminarPara enviar a las novias o a las madres, para que se emocionen..
el abuelo
Y no hay que olvidar que lo que realmente nos ha hecho daño a todos no fue la pintura... sino el dicho polen o lo que sea que nos ha obligado a estar "arrascándonos" durante varios días. Si en la guerra de los Mundos fueron los virus, en el guerra del Mayor ha sido el polen...
ResponderEliminar¡Qué gran reportaje! Si hubiera que elegir al mejor reportero de guerra de 2008, yo votaría al autor de este reportaje (lo digo con el brazo levantado, jajaja).
ResponderEliminarFélix